En una de las entradas pasadas de nuestro blog os hablábamos de los trípodes y de las diferencias entre los trípodes para fotos y los trípodes para vídeo. En este post le ha llegado el turno a las cabezas fluidas.

¿Conoces este accesorio para trípodes de vídeo? Te contamos todo lo que debes saber sobre las cabezas fluidas a continuación.

¿Para qué sirven las cabezas fluidas?

Cuando pretendemos grabar imágenes en movimiento, es esencial contar con las herramientas adecuadas para conseguirlo con éxito. Ya que de otra forma resultará muy complicado no sólo captar imágenes de calidad, sino también mantener la imagen firme sin movimientos bruscos y poco estéticos para el vídeo.

Por ello, en este sentido no basta con tener una buena cámara de vídeo, también necesitaremos tener o alquilar un trípode para vídeo.

La mayoría de trípodes de vídeo profesionales cuentan con cabezas fluidas o cabezas hidráulicas. Las cabezas fluidas se incorporan al trípode con el objetivo de establecer un control de inclinación más preciso y un giro de cámara limpio. Éstas se originaron en los años 60, cuando se hizo necesario lograr un recorrido de imagen más suave y homogéneo.

Actualmente, las cabezas fluidas son una parte imprescindible en el trípode de cualquier persona que se dedique de manera profesional a grabar vídeo. Ya que estos accesorios permiten grabar con una suavidad y precisión de imagen que es imposible lograr con la mano del operador.

El contrabalanceo de las cabezas fluidas logra movimientos de vídeo suaves

Las primeras cabezas fluidas tenían el inconveniente de que el punto de rotación no coincidía con el punto focal de la cámara cuando se hacían panorámicas vertiales, sino que coincidía con el punto de rotación de la cabeza fluida. Este problema implicaba que la cámara era un sobrepeso extremo en la dirección del movimiento.

Para impedir este problema y que el operado tenga que presionar el brazo hacia arriba o hacia atrás dependiendo de los movimientos de la cámara, el peso de la cámara debe balancearse mediante un mecanismo de contrabalanceo.

Con el contrabalanceo de las cabezas fluidas el peso de la cámara permanece neutral. Por tanto, esto permite que la cámara pueda moverse hacia delante o hacia detrás sin tener que emplear una fuerza extra. Gracias a este mecanismo, los movimientos que se consiguen son mucho más suaves.

La fricción en las cabezas fluidas

En el interior de la carcasa de la cabeza fluida se encuentra un fluido que dota de fricción al movimiento. La fricción hidráulica balancea los movimientos que se hacen con la cámara para conseguir que el recorrido que haga esta sea suave y homogéneo para no depender de la mano del operador.

Dependiendo de qué condiciones tenga cada toma, se necesitarán velocidades diferentes en los movimientos. Y que sea así con la grabación de vídeo se consigue con la fricción.

Cuando la fricción y el contrabalanceo no funcionan bien, se pueden obtener efectos indeseados en las tomas. Que además son difíciles de corregir.

Tipos de cabezas fluidas

Existen muchos tipos de cabezas fluidas. Elegir uno u otros, dependerá del tipo de imagen que se quiera grabar, de la carga que tengan que soportar, de los pasos en el contrabalanceo o de los grados de fricción.

A continuación clasificamos los tipos de cabezas fluidas de la marca Sachtler en función del tamaño de su bola y de sus características.

Cabezas fluidas con bola de 75mm

Estas cabezas fluidas tienen cinco pasos de contrabalanceo y tres grados de fricción horizontal y vertical. Se suelen utilizar para usarse con videocámaras HDV y DSLR y soportan hasta 4 kg.

Cabezas fluidas con bola de 100 mm

Con doce pasos de contrabalanceo y cinco grados de fricción se encuentran los modelos DV 10, DV 12 y Video 15. Los cuales soportan 12, 14 y 16 kg de peso respectivamente y están indicadas para cámaras ENG.

Cabeza fluida con bola de 150 mm

Dentro de esta clasificación se encuentran los modelos Video 25 Plus, Video 60 Plus y Video 75 Plus. Video 25 Plus está indicado para profesionales EFP y unidades móviles; Video 60 para estudio y también aplicaciones OB y el Video 75 viene con una conexión roscada para un soporte de teleprompter. Con 18 pasos de contrabalanceo los dos primeros y 24 el último, se diferencian también por su capacidad de carga: 35kg, 65kg y 85 kg respectivamente.